La Audiencia Nacional rechaza una pericial sorpresa solicitada por la Fiscalía, y el experto Gustavo Martínez Luengo certifica falta de sellos, trazabilidad y audios originales en pruebas digitales.
Artículo publicado originalmente en Estrella Digital el 18 de julio de 2025.
En la sesión celebrada el 17 de julio, en la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el Ministerio Fiscal intentó introducir de forma inesperada una nueva prueba pericial. La sorpresa saltó cuando propuso que un agente de la UCO, presente en la Audiencia Nacional, participara en la prueba técnica. Defensas y tribunal reaccionaron con firmeza: la petición fue considerada fuera de plazo y finalmente rechazada. La decisión demostró que las normas procesales no se pueden doblar por sorpresa.
El perito de Hafesa revela fallos graves en las evidencias digitales
En esa misma sesión, Gustavo Martínez Luengo, perito designado por la defensa, ratificó dos informes que revelan fallos estructurales en una parte esencial del material digital: grabaciones telefónicas, correos electrónicos y volcados informáticos. Tras analizar el 40% de los datos, detectó fallos serios: archivos incompletos (a veces sólo se oye a una parte), ausencia del soporte original y carencia de sello digital o trazabilidad. Incluso las huellas Hash no casan con los archivos originales, según explicó ante el tribunal.
Así, la prueba digital pierde fiabilidad: sin rastreo completo ni integridad probatoria, su valor queda en entredicho.
Denuncias previas: la UCO en la cuerda floja
No es la primera vez que se cuestiona a la UCO. El 11 de julio un capitán de la propia unidad denunció que entre otros el comandante Q21452F, instructor de los atestados usados en este juicio. Según esa denuncia, se habrían manipulado o duplicado pruebas clave, lo que añade tensión al proceso.
Además, la UCO reconoció la pérdida de grabaciones esenciales, como se informó en abril, al admitir que parte del material no se podía reconstruir. Esos fallos suponen un golpe a la validez del caso.
Ya había señales: defensas denunciaron acceso limitado
Desde hace muchos meses, los abogados de las defensas vienen denunciando restricciones en el acceso a las grabaciones telefónicas, entregadas y luego volcado parcial en la nube judicial. Denuncian que no se facilitaron ni archivos completos ni transcripciones, vulnerando el derecho de defensa y la igualdad de armas.
Ocho testigos tambalean el relato de la UCO
El 3 de julio, en la cuarta sesión del juicio, ocho testigos presentados por la Fiscalía desacreditaron la versión de los agentes: ninguno reconoció haber recibido instrucciones de Alejandro Hamlyn o su entorno. Este desmantelamiento del relato policial ya había hecho que la Fiscalía retirase once testigos programados para futuras sesiones.
Perito de la ONIF refuerza dudas sobre el mando de la UCO
En la sesión del 14 de julio, el perito de la Oficina Nacional de Investigación contra el Fraude (ONIF) confirmó que su examen técnico llegó mucho después de los informes de la UCO. También admitió que las periciales de la UCO guiaron buena parte de la instrucción inicial, lo que refuerza la idea de que la Guardia Civil marcó el ritmo de la causa sin intervención técnica adecuada.
Las defensas aceleran su estrategia procesal
Estos errores y denuncias suponen un momento clave. Las defensas apuestan por desmontar la cadena de custodia y la integridad probatoria, atacando la principal base de la acusación. Al poner en evidencia las limitaciones técnicas y formales de las pruebas presentadas por la Fiscalía, si no se corrigen (por ejemplo, explicando cómo se subieron los audios), su valor jurídico quedará comprometido.
Próxima sesión: la audición de los audios en el centro del huracán
Para este lunes, está prevista la audición en sala de los audios cuestionados. Todas las miradas están puestas en si se constatan los fallos mencionados: cortes, interlocutores ausentes, archivos dañados… y, sobre todo, si el Ministerio Fiscal explica cómo se gestionó la cadena de custodia digital.
El camino crítico: integridad digital o quiebra de la acusación
A la espera de los próximos movimientos, el caso Hafesa se ha transformado en una batalla técnica y jurídica sobre la fiabilidad de las pruebas digitales. La acusación necesita mantener la validez de ese material. Si las defensas siguen erosionándolo, el proceso podría quedar encallado, forzando a la Fiscalía a recurrir a otras vías probatorias o, incluso, a replantearse su acusación.
Fuente: Estrella Digital · 18 de julio de 2025 · Autor: J. A. Gómez
